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China: perspectivas de una demanda menos “demandante”

China seguirá necesitando carne vacuna importada, pero en 2027 el crecimiento será acotado: para Argentina el desafío será ganar participación dentro de un mercado donde los contingentes pasan a ser una variable central de la competencia.

Perspectivas en síntesis:

El informe del USDA anticipa para 2027 una leve reducción de la producción china de carne vacuna, como consecuencia de la menor disponibilidad de hacienda derivada de la caída del rodeo de vacas de cría. La mejora reciente de los precios de la hacienda y de los márgenes de los productores podría moderar esa caída, pero no alcanzaría para revertirla en el corto plazo.

Por el lado de la demanda, también se proyecta una leve contracción del consumo, vinculada al menor poder adquisitivo y a una mayor sensibilidad de los consumidores al precio. El sector gastronómico, uno de los principales canales de consumo de carne vacuna, muestra además una desaceleración.

En este contexto, el USDA prevé que las importaciones aumenten marginalmente en 2027, favorecidas por una producción doméstica algo menor. Sin embargo, el crecimiento estará limitado por las medidas de salvaguardia: los contingentes específicos por proveedor aumentarán alrededor del 2%, pero los embarques que excedan el cupo deberán afrontar un arancel adicional del 55%.

Para Argentina, el escenario presenta una oportunidad dentro de un mercado que seguirá siendo estructuralmente deficitario, pero con una competencia más condicionada por los contingentes.

Durante enero-junio de 2026, Argentina fue el segundo proveedor de China, con el 14,5% del mercado, detrás de Brasil. El contingente argentino para 2026 es de 511.000 toneladas y, según la información disponible al 5 de agosto, se había utilizado el 50%.

¿Volverá Estados Unidos al mercado chino?

Los analistas del USDA consideran que existen posibilidades de recuperación para Estados Unidos en China, pero la describe como gradual y desde niveles excepcionalmente bajos; no esperan un regreso rápido a la posición que tuvo en el pasado.

Su hipótesis se sustenta en los siguientes puntos:
• En mayo de 2026 China renovó los registros de 425 establecimientos estadounidenses y aprobó 77 nuevos. Esto elimina una de las principales restricciones que habían limitado las ventas.
• A partir de eso, el USDA/FAS espera una recuperación gradual de las exportaciones estadounidenses.
• Pero hay varios obstáculos: algunas plantas grandes siguen suspendidas, continúan los requisitos de análisis de residuos y existen riesgos en el despacho aduanero.
• Y hay un factor particularmente importante: la carne estadounidense sigue siendo menos competitiva en precio que la sudamericana, especialmente la de Brasil y Argentina.
• Además, los exportadores estadounidenses están actuando con cautela: algunas plantas están haciendo embarques de prueba y otras demoran o limitan los envíos por las dudas sobre controles, aranceles y condiciones comerciales.

¿Cómo quedaría posicionado nuestro país?

La oportunidad para Argentina no parece estar tanto en un fuerte crecimiento del mercado chino, sino en sostener y eventualmente ampliar su participación dentro del contingente, aprovechando el acceso preferencial frente a proveedores que enfrentan una utilización más acelerada de sus cupos.

FUENTE: Informe Ganadero