Skip to main content

“Gran logro”: el sector cárnico argentino celebró la apertura del mercado japonés tras 20 años de negociaciones

Entidades y cámaras del sector ganadero y exportador celebraron la apertura total del mercado de Japón para la carne vacuna argentina anunciada este miércoles por el Gobierno nacional, tras 20 años de negociaciones.

Una de las primeras entidades en manifestarse fue el Instituto de Promoción de Carne Vacuna (Ipcva), que tuvo un rol activo en acciones de mercado en el país asiático.

“Felicitamos a las autoridades del Gobierno Nacional por este gran logro, en el que venimos trabajando desde hace tantos años. Está claro que todavía queda mucho trabajo por hacer, pero no deja de ser un hito muy importante para la carne vacuna argentina”, aseguró el presidente del Ipcva, Georges Breitschmitt, quien se encuentra acompañando la misión oficial por Asia.

Si bien aún están pendientes las visitas sanitarias a nuestro país, Breitschmitt estimó que durante el primer trimestre de 2027 podrían concretarse los primeros embarques que hablita este nuevo acuerdo hacia Japón.

“Se trata de un mercado de alto valor que presenta oportunidades para distintos productos de la industria frigorífica argentina, especialmente para la lengua bovina, uno de los productos más apreciados por los consumidores japoneses”, comentaron desde el Ipcva.

La entidad lleva adelante distintas acciones en el mercado japonés desde 2015. En 2017, el Instituto acompañó al Estado Nacional en las gestiones que permitieron la apertura para las carnes provenientes de la Patagonia, región reconocida como libre de fiebre aftosa sin vacunación. Desde entonces, continuó trabajando junto con las autoridades nacionales con el objetivo de extender el acceso al resto del territorio argentino.

Como parte de esa estrategia de posicionamiento y promoción, entre 2019 y 2023 el Ipcva también participó en Foodex Japan, una de las principales ferias de alimentos y bebidas de Asia, que se realiza anualmente en Tokio.

La Sociedad Rural Argentina (SRA) también mostró su beneplácito al conocerse la noticia y destacó la apertura “como un avance significativo para la ganadería nacional. Se trata de una medida que llega 20 años después de la primera apertura parcial de ese mercado, que hasta el momento estaba restringida a la Patagonia”.

“La noticia representa una nueva oportunidad para la carne vacuna argentina y reconoce el trabajo sostenido de los productores argentinos en materia de sanidad, trazabilidad y calidad. Desde la SRA valoramos esta apertura, fruto del trabajo llevado adelante por la Cancillería, el Ministerio de Economía, el Senasa y el Ipcva, junto con el sector privado. La construcción de confianza sanitaria y comercial constituye un logro importante en materia de apertura de mercados e inserción internacional de toda la cadena de ganados y carnes de la Argentina”, concluyó la SRA.

Por su parte, el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC), Mario Ravettino, celebró la apertura, a la cual consideró un “logro”, ya que Japón “es un mercado de referencia para el Sudeste Asiático y para todo el contexto de exportación de carne enfriada o congelada”.

No obstante, Ravettino detalló que, para que Argentina comience a exportar a dicho destino, llevará “un tiempo” y recién podrá hacerse a partir de febrero o marzo del año que viene, debido a que se deben unificar los certificados sanitarios y auditar los frigoríficos exportadores.

Pero el principal escollo que ve Ravettino para iniciar los envíos de carne son los aranceles que Argentina deberá afrontar para ingresar a dicho mercado.

“Vamos a estar imposibilitados, en principio, para comercializar carnes, porque va a tener un arancel del 38,5%, mientras sus competidores tienen una alícuota mucho menor. Sí podrá comercializar subproductos, como la lengua, que tienen un 15% de arancel y es muy requerida en el país asiático”, comentó a Clarín Rural el titular de ABC.

Para lograr bajar dichos aranceles, Ravettino reconoció dos caminos, pero que los mismos “llevarán mucho tiempo”.

“Una posibilidad es la firma de un tratado de libre comercio entre el Mercosur y Japón, que todavía no se ha iniciado; y otra es una negociación en el grupo Asia-Pacífico, que Argentina pidió su inclusión este año, pero que va a tardar dos años en que la acepten. Una vez que suceda eso, podrá negociar aranceles con Japón”, finalizó el presidente del consorcio.

“La apertura del mercado japonés es una muy buena noticia a la que debemos analizar con madurez y desde diferentes miradas. En primer lugar, coincidimos en que es un hito sumamente positivo para la imagen de la carne argentina; que un mercado tan exigente reconozca nuestro sistema de trazabilidad, al SENASA y la calidad del producto, nos posiciona de manera inmejorable. En este sentido, puede ayudar a que otros países clave, como Corea, también abran su mercado para la carne argentina”, dijo por su parte Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus (AAA).

Sin embargo, coincidió en las dificultades que establece las barreras comerciales. “Hay que considerar que el arancel de ingreso a Japón es alto (38%) frente a competidores consolidados como Estados Unidos o Australia. Además, existe una barrera de producto: el tipo de carne que importa Japón actualmente no es igual al argentino respecto al tamaño de los cortes, la tipificación y el marbling (marmoreo). Es un gran desafío como país lograr que conozcan y adopten nuestra carne”, agregó.

Para Derito, el antecedente de Uruguay, que tiene un estatus sanitario similar y está habilitado desde 2018, muestra que no es tan fácil acceder con altos volúmenes. “Como marcan los números del sector exportador, Uruguay exporta unas 5.000 a 6.000 toneladas al año a Japón, sobre un total de importaciones de 600.000 toneladas. Desde Angus sabemos que la oportunidad está, pero ahora debemos trabajar junto a los exportadores para ganarnos ese lugar”, analizó.

En tanto, Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) destacó: “Abrir mercados es fundamental, pero tan importante como abrirlos es poder sostenerlos. Japón nos plantea un enorme desafío y una gran oportunidad para todo el territorio argentino. Por eso debemos cuidar nuestro estatus sanitario, fortalecer al SENASA y trabajar para que la sanidad siga siendo una política de Estado”.

“Cada productor, desde cualquier región del país, tiene que poder ser parte de este proceso de crecimiento exportador”, agregó el dirigente gremial.

El anuncio

A primera hora del miércoles, el Gobierno anunció la apertura del mercado de Japón para la carne bovina argentina procedente de la zona libre de aftosa con vacunación tras 20 años de gestión. Es un destino que por año compra US$ 3.000 millones de carnes de alta calidad.

“Se trata de un acuerdo histórico alcanzado luego de las negociaciones iniciadas en 2024 por las autoridades de nuestro país”, indicó Luis Caputo, ministro de Economía, a través de su cuenta oficial de X.

Para el titular del Palacio de Hacienda, “esta apertura crea nuevas oportunidades para la producción y las exportaciones argentinas. También, reconoce la calidad de nuestra carne y la solidez de nuestro sistema sanitario”.

“Sólo en la primera mitad de 2026 logramos la apertura sanitaria para más de veinte productos agroindustriales en múltiples mercados: cítricos, ovinos en pie, carne aviar, carne porcina, genética bovina, carne vacuna y subproductos, cueros, lácteos, entre otros”; indicó el canciller Pablo Quirno.

“A esto se suma que hoy acordamos con Japón los requisitos zoosanitarios que permitirán exportar carne y subproductos bovinos procedentes de la zona libre de aftosa con vacunación de Argentina, ampliando así la autorización actual limitada a la Patagonia”, apuntó sobre el anuncio que se hizo realidad este miércoles.

Para dar más detalles, desde la Secretaría de Agricultura remarcaron que “el acuerdo culmina luego de dos décadas de negociaciones y marca un hito en la relación bilateral”.

Las negociaciones volvieron a tomar impulso en 2024, cuando el Gobierno “estableció como prioridad” su apertura total, impulsada por el entonces ministro de Producción Juan Pazo y su equipo. Desde la cartera agropecuaria realizaron presentaciones en distintos ámbitos: misiones oficiales a Tokio, encuentros bilaterales internacionales, y visitas a la Argentina de autoridades del Ministerio de Agricultura y parlamentarios japoneses.

“Un avance decisivo se produjo en febrero de 2026, cuando el Comité de Sanidad Animal de Japón concluyó que el riesgo de introducción de fiebre aftosa mediante carne bovina deshuesada del norte argentino sería extremadamente bajo si se aplican las medidas sanitarias adecuadas”, remarcó en un comunicado Agricultura.

Cabe recordar que Japón ya era un destino para la carne argentina de la Patagonia, que es la zona libre de aftosa sin vacunación, aunque los envíos eran modestos, con un solo frigorífico habilitado para realizar envíos.

FUENTE: Clarín Rural