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Estados Unidos extiende su chatura en los precios para las importaciones de carne

El mercado estadounidense continúa tranquilo para la carne importada, con valores “apenas superiores” a los de la semana pasada.

Desde Argentina, un trader manejó referencias de alrededor de US$/t 6.300-6.400 CFR para bloques 90 CL dentro de cuota, aunque la operatoria está condicionada por la logística del último tramo del cupo argentino de 20 mil tons. Los negocios actuales apuntan principalmente a arribos en los primeros días de octubre.

Un bróker regional manejó referencias desde Uruguay por un bloque 90 CL a US$/t 5.200 CFR sin cuota. “El mercado está mal; sin demanda”, aseguró.

Por su lado, un exportador paraguayo manejó negocios por bloques 95 CL a Canadá a US$/t 6.000 CFR.

Un trader radicado en EEUU describió un mercado “muy tranquilo, muy flojo”, aunque aclaró que la situación no representa un problema significativo y responde en parte a la menor actividad propia del verano.

La disponibilidad de carne de Australia y Brasil, sumada a los inventarios existentes, mantiene contenidos los precios y complica la colocación de producto uruguayo. “Para los que trabajamos con carne uruguaya se nos hace bastante difícil”, reconoció, dado que los valores de venta en EEUU no acompañan los actuales costos del ganado en Uruguay.

De todas formas, mantuvo una perspectiva favorable para el mediano y largo plazo.

Uno de los datos que más sorprendió a una de las fuentes consultadas por WBR fue el volumen exportado por Brasil a EEUU durante julio, de unas 26.500 toneladas. “Yo esperaba bastante más”, afirmó, ya que el mercado había especulado con embarques de al menos 30.000-35.000 toneladas e incluso superiores ante la caída de los envíos brasileños a China. El volumen finalmente habría quedado cerca de los niveles habituales previos a las restricciones chinas, pese a la expectativa de que una porción importante de esa carne se desviaría hacia EEUU.

La fuente recordó que parte de la dificultad para anticipar esos flujos está en la operatoria directa de JBS y Minerva, que importan sus propios productos y los ofrecen una vez nacionalizados. Por eso, el mercado puede descontar una oferta que luego no necesariamente aparece en las estadísticas. “Había gente que descontaba que esa carne iba a estar y resulta que ahora no está”, comentó. A su juicio, será clave observar si esa menor disponibilidad brasileña termina generando nuevas compras durante las próximas semanas.

Por ahora, el verano continúa pesando sobre la actividad, aunque ya aparecen las primeras señales estacionales de recuperación por las compras de los retailers para la vuelta a clases y el inicio de la temporada de fútbol americano.

El trader espera otras “dos o tres semanas” para tener una señal más clara sobre el importado y mantiene una visión favorable para el último trimestre, respaldada en una demanda doméstica que continúa alta y una oferta estadounidense limitada.

FUENTE: Faxcarne