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En junio se pondría operativo el acuerdo Unión Europea-Mercosur para las carnes

Si bien el tratado inicia este 1º de mayo, aún resta que los importadores del viejo continente se distribuyan las licencias. En tanto, en el Mercosur, Paraguay y Brasil piden más participación de la que les correspondería y Argentina y Uruguay deberán negociar para lograr una cuota acorde a su historia.

La puesta en marcha del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, prevista formalmente para el 1º de mayo, genera expectativas en el sector cárnico uruguayo, aunque todavía hay algunas definiciones clave que tomar. Según explicó el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, el funcionamiento efectivo de las nuevas cuotas podría comenzar recién el 1º de junio, debido a que los importadores europeos aún deben distribuir las licencias correspondientes.

Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es la ampliación del acceso al mercado europeo. En total, se estableció una cuota de 99.000 toneladas de carne para los países del Mercosur. Sin embargo, todavía no está definido qué porcentaje le corresponderá a cada país, una decisión que se encuentra en la órbita de los ministerios de Relaciones Exteriores.

Scayola señaló que existen tensiones entre los socios del bloque. “El más chico, Paraguay, quiere más de lo que le correspondería”, y el más grande, Brasil, también busca ampliar su participación, indicó el jerarca. En ese escenario, Uruguay y Argentina deberán negociar para asegurar una porción acorde a sus intereses.

El nuevo cupo no se habilitará de forma inmediata en su totalidad. Se implementará de manera gradual, incorporando un 20% por año hasta alcanzar el volumen completo. Para este primer año, eso implica unas 19.800 toneladas. Según Scayola, en esta etapa inicial las negociaciones no serán tan complejas, pero advirtió que a medida que aumenten los volúmenes, las discusiones podrían intensificarse.

En paralelo, las actuales cuotas Hilton, que Uruguay ya utiliza y que rondan las 6500 toneladas, pasarán a tener arancel 0, lo que mejora significativamente las condiciones de acceso al mercado europeo.

Desde la perspectiva del INAC, el acuerdo representa una oportunidad estratégica. “Europa es el mercado más exigente, pero también el que paga mejores precios”, afirmó Scayola. En ese sentido, destacó que se trata de consumidores de alto poder adquisitivo, interesados en productos de calidad, naturales y saludables.

“Si Uruguay lograra aumentar su producción en un 50%, el mundo lo compraría”

Uruguay cuenta con ventajas competitivas claras en ese sentido. La producción mayoritariamente a pasto y los estándares sanitarios ponen a la carne uruguaya como un producto valorado. “Europa busca exactamente lo que nosotros producimos”, resumió el jerarca, quien calificó el acuerdo como “una hermosa oportunidad” para el país.

No obstante, capitalizar esa oportunidad requerirá un aumento en la producción. Según Scayola, la industria frigorífica uruguaya tiene capacidad ociosa y podría faenar más animales de los que actualmente procesa. Esto permitiría fortalecer toda la cadena cárnica.

En esa línea, planteó la necesidad de mejorar los indicadores productivos, especialmente en lo que refiere a la tasa de procreo y la cantidad de vientres. “Si Uruguay lograra aumentar su producción en un 50%, el mundo lo compraría”, aseguró, argumentando que existe una demanda global sostenida, especialmente en un contexto donde Europa y Estados Unidos presentan niveles de producción estables o en caída.

Para lograr ese crecimiento, será clave avanzar en la profesionalización del sector. Scayola subrayó la importancia de que los productores adopten como objetivo mejorar su eficiencia y productividad. También mencionó que se podría recurrir a incentivos fiscales para ayudar a lograr ese crecimiento, aunque remarcó que el motor principal debe ser la búsqueda de mayor rentabilidad por parte de los propios productores.

Desde la industria, además, se analiza la posibilidad de importar vacas preñadas con el objetivo de incrementar el stock ganadero. Esta medida permitiría sumar unos 300.000 terneros, ayudando a expandir la base productiva.

En definitiva, el acuerdo con la Unión Europea abre una ventana de oportunidad para Uruguay. El desafío ahora será traducir ese acceso preferencial en mayor producción, mejores ingresos y un fortalecimiento sostenido de toda la cadena cárnica.

FUENTE: La Mañana