Brasil intenta solucionar su error con las exportaciones de carne, vetadas ahora por Europa
Un error propio de envergadura le cerró a Brasil las puertas del mercado europeo para sus exportaciones de carne, y el gigante sudamericano intenta ahora, a marchas forzadas, solucionar el asunto.
“El Gobierno de Brasil tomará sin demora todas las medidas necesarias para revertir esta decisión, volver a la lista de países autorizados y garantizar el flujo de ventas de estos productos al mercado europeo, al que exporta desde hace 40 años”, señaló la administración en Brasilia, aunque el asunto no es sencillo de revertir en el corto plazo.
La Unión Europea (UE) había advertido reiteradas veces a Brasil que debía cambiar sus regulaciones internas de cara a la utilización de antibióticos en la cría y engorde de ganado. El asunto fue, además, discutido como una de las condiciones para la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE, que está en vigencia de forma provisional desde este 1 de mayo.
La situación se precipitó este martes, cuando la UE retiró a Brasil de una lista de países que cumplen sus normas contra el uso excesivo de antibióticos en la ganadería, prohibiendo la compra de carne de vacuno a partir de septiembre.
El temor de los expertos es que el uso continuado de estos medicamentos en animales contribuya a crear bacterias más resistentes que reduzcan la eficacia de los antibióticos en humanos.
Así, en abril, Brasil publicó una orden ministerial, tal y como exigía la UE, que prohíbe el uso de varios antibióticos utilizados en humanos para la protección de los animales.
“La cuestión es que la normativa brasileña estableció un período de transición”, destacó “Folha de São Paulo”.
El texto del Ministerio de Agricultura señala que “los productos fabricados o importados antes de la entrada en vigor de esta orden ministerial podrán comercializarse y utilizarse durante un máximo de ciento ochenta días”, y concede además 90 días más para que los fabricantes retiraren las existencias restantes.
Esto espoleó la desconfianza de Bruselas, que le hizo saber a Brasil que no ha demostrado que la carne exportada al bloque esté ya efectivamente libre de esta práctica.
Tras meses y años de lentitud en sus decisiones, Brasil debe encontrar ahora la fórmula para reactivar las exportaciones es de carne a Europa, su segundo mercado mundial, con 1.800 millones de dólares anuales.
FUENTE: El Mundo