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¡Sorpresa! Estados Unidos habilitó 80 mil toneladas extra para importar carne de Argentina, pero no serán cortes premium sino que buscan recortes magros para fabricar hamburguesas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una proclamación que habilita un cupo adicional de 80.000 toneladas de carne vacuna para Argentina durante 2026, aunque con una aclaración clave que cambia la lectura del anuncio: no se trata de cortes tradicionales ni de productos premium sino exclusivamente de recortes magros (lean beef trimmings) destinados a mezclarse con producción local para elaborar carne picada y, sobre todo, hamburguesas.

“Lo que se busca es mezclar la carne magra nuestra con la suya que tiene exceso de grasa”, comentó un exportador visiblemente decepcionado con la medida.

El propio documento oficial deja en claro que el objetivo es asegurar el abastecimiento de carne molida para el mercado interno estadounidense. Allí se señala que entre los productos que importa Estados Unidos se encuentran “recortes magros, que se mezclan con recortes domésticos más grasos para producir carne picada, como hamburguesas”.

La medida fue formalizada mediante una proclamación presidencial en la que Trump argumenta que el país enfrenta una reducción del rodeo bovino y un aumento sostenido de precios que obligan a tomar medidas excepcionales.

“Como presidente de los Estados Unidos, tengo la responsabilidad de asegurar que los estadounidenses trabajadores puedan afrontar el costo de alimentarse a sí mismos y a sus familias”, afirma el texto.

Según la decisión oficial, para el año calendario 2026 la cantidad total dentro del cupo arancelario para ciertos productos incluidos en la Nota Adicional 3 del Capítulo 2 del HTSUS se incrementará en 80.000 toneladas métricas adicionales, asignadas en su totalidad a Argentina.

El documento precisa además que esas 80.000 toneladas se aplicarán exclusivamente a recortes magros de carne vacuna clasificados bajo los códigos HTSUS 0201.30.5085 y 0202.30.5085, lo que confirma que el beneficio comercial está orientado a insumos industriales más que a cortes tradicionales destinados al consumo directo.

El volumen adicional se administrará bajo la modalidad “primero en llegar, primero en ser atendido”, dividido en cuatro tramos trimestrales de 20.000 toneladas cada uno: el primero se abrirá el 13 de febrero de 2026 y cerrará el 31 de marzo; el segundo irá del 1 de abril al 30 de junio; el tercero del 1 de julio al 30 de septiembre; y el cuarto del 1 de octubre al 31 de diciembre.

En la proclamación, Trump también describe el contexto que llevó a la decisión. Señala que los ganaderos estadounidenses han sido afectados por sequías severas e incendios forestales que golpearon regiones clave productoras. “Los productores ganaderos han desempeñado un papel integral en la historia de Estados Unidos”, afirma el documento, al tiempo que remarca que la sequía impactó especialmente en estados como Texas, Oklahoma, Nebraska y Kansas, reduciendo la disponibilidad de forrajes y complicando la producción.

Además, se menciona que restricciones sanitarias a la importación de ganado vivo desde México, tras la detección del gusano barrenador del Nuevo Mundo, limitaron el abastecimiento para los feedlots, profundizando la caída del stock bovino.

Según datos incluidos en la proclama, el rodeo de Estados Unidos cayó a mínimos históricos, con 94,2 millones de cabezas a julio de 2025, incluyendo 28,7 millones de vacas de carne, consolidando una tendencia descendente que redujo la oferta interna.

El documento agrega que, como consecuencia de estos factores, los precios de la carne vacuna se incrementaron significativamente. La carne molida alcanzó un promedio de 6,69 dólares por libra en diciembre de 2025, el valor más alto desde que existen registros oficiales desde la década de 1980.

Pese a esos precios elevados y a la existencia de proteínas alternativas más económicas, el consumo estadounidense se mantiene firme. De hecho, el país importó en 2024 un volumen récord de carne vacuna, alcanzando 4.640 millones de libras, un aumento superior al 24% respecto del año anterior.

En ese contexto, la proclama presidencial concluye que la oferta doméstica resulta insuficiente para satisfacer la demanda a precios razonables y que, por lo tanto, es necesario aumentar temporalmente las importaciones dentro del cupo arancelario, asignando la totalidad del incremento adicional a Argentina.

FUENTE: Bichos de Campo