La Patagonia pierde un privilegio histórico: toda Argentina podrá exportar carne a Japón
Tras casi dos décadas de negociaciones bilaterales, Argentina logró un avance clave en la apertura del mercado japonés para la carne bovina nacional.
El Consejo de Sanidad Animal del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF) aprobó el informe de análisis de riesgo que habilita el ingreso de carne proveniente de todo el territorio argentino, incluyendo la zona libre de fiebre aftosa con vacunación.
La decisión representa un paso histórico en la relación comercial entre ambos países y, al mismo tiempo, marca el fin de la exclusividad que hasta ahora tenía la Patagonia para exportar carne vacuna al exigente mercado asiático.
La noticia fue confirmada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, que informó que el informe técnico presentado durante la 77ª reunión del Consejo de Sanidad Animal japonés no recibió objeciones y fue aprobado por las autoridades sanitarias del país asiático. Se trata de la etapa más importante dentro del proceso de apertura sanitaria para la exportación de carne bovina argentina hacia Japón.
Hasta ahora, el único origen habilitado dentro del país para exportar carne a ese destino era la región patagónica, reconocida internacionalmente como zona libre de fiebre aftosa sin vacunación.
Esa condición sanitaria le otorgaba a la Patagonia una ventaja diferencial frente al resto del país, especialmente en mercados de alta exigencia sanitaria como el japonés.
Fin de una ventaja histórica para la Patagonia
Con la aprobación del informe de riesgo para la zona libre de fiebre aftosa con vacunación —que abarca a gran parte del territorio argentino— el esquema cambia sustancialmente. A partir de este avance, el norte y centro del país quedan más cerca de poder acceder a ese mercado, lo que implica que la Patagonia dejará de tener el monopolio de las exportaciones de carne vacuna hacia Japón.
El proceso que culminó con esta decisión demandó años de trabajo técnico y diplomático. Según destacaron desde el Gobierno nacional, durante los últimos dos años se intensificaron las gestiones para destrabar la negociación, priorizando el vínculo sanitario y comercial con Japón.
En ese período se multiplicaron los intercambios técnicos entre especialistas del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y expertos del MAFF japonés.
La evaluación incluyó un exhaustivo intercambio de información sanitaria, auditorías técnicas y visitas de expertos japoneses a establecimientos productivos argentinos para verificar los sistemas de control, trazabilidad y sanidad animal. Todo ese proceso culminó con la elaboración del informe de análisis de riesgo que finalmente fue aprobado por el Consejo de Sanidad Animal.
Un mercado clave para la carne argentina
Desde el Ejecutivo nacional subrayaron que este logro fue posible gracias al trabajo coordinado entre la Secretaría de Agricultura, la Cancillería argentina y la Embajada argentina en Japón, que impulsaron las negociaciones tanto a nivel político como técnico.
Japón representa uno de los mercados más atractivos para la carne bovina a nivel mundial. Se trata de un importador de gran peso en el comercio internacional, con compras que superan en promedio los 3.100 millones de dólares anuales y un volumen cercano a las 500 mil toneladas entre carne fresca y congelada.
La apertura plena del mercado japonés podría significar una oportunidad importante para la industria frigorífica y para la cadena ganadera argentina en general, al permitir diversificar destinos de exportación y acceder a un mercado de alto poder adquisitivo que valora la calidad y la trazabilidad del producto.
Sin embargo, la decisión también genera un nuevo escenario competitivo dentro del país. Para la Patagonia, que desde 2018 tenía habilitación para exportar carne vacuna a Japón gracias a su estatus sanitario diferenciado, la ampliación del acceso implica perder la exclusividad que le otorgaba una ventaja comercial significativa.
Aun así, especialistas del sector sostienen que la región patagónica mantiene atributos diferenciales —como su perfil sanitario, su sistema productivo extensivo y su posicionamiento en nichos de calidad— que podrían seguir siendo valorados en mercados premium.
El proceso de apertura sanitaria aún deberá completar algunos pasos administrativos antes de que las exportaciones desde todo el país se materialicen plenamente. No obstante, la aprobación del análisis de riesgo representa el tramo más complejo de la negociación y acerca a Argentina a una integración más amplia en uno de los mercados más exigentes del mundo.
De concretarse plenamente la apertura, el acceso al mercado japonés podría convertirse en un nuevo motor para las exportaciones de carne argentina, al tiempo que redefine el mapa de oportunidades para las distintas regiones productivas del país. Para la Patagonia, en particular, el desafío será adaptarse a un escenario en el que su histórica ventaja comercial ya no será exclusiva.
FUENTE: LM Neuquén