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“En Estados Unidos la carne ya no se percibe solo como un commodity”

Fausto Brighenti, socio y director de Ideal Leader International LLC, analizó el fuerte dinamismo del mercado estadounidense, las oportunidades para Argentina tras la ampliación de su cuota y la nueva etapa de precios que comienza a mostrar China.

La reciente gira por Estados Unidos y la participación en la Annual Meat Conference (AMC) confirmaron una tendencia que ya venía consolidándose en el comercio global de carne: el mercado estadounidense vuelve a ganar protagonismo como gran importador, impulsado por una demanda doméstica firme y por precios que reflejan el renovado interés del consumidor.

Para Fausto Brighenti, socio y director de Ideal Leader International LLC, la situación actual abre una ventana interesante para los exportadores sudamericanos, en particular para Argentina, que este año cuenta con una cuota adicional de acceso al mercado estadounidense.

Sin embargo, el desafío estará en cómo aprovechar esa oportunidad en un contexto donde la producción local aún enfrenta limitaciones estructurales.

Al mismo tiempo, el trader observa un cambio en la dinámica de precios en China, donde la oferta disponible comienza a ajustarse mientras otros destinos ganan relevancia para los exportadores del Mercosur. Según su visión, el mercado global de carne podría estar entrando en un nuevo ciclo de precios.

A continuación, la entrevista que mantuvo con World Beef Report (WBR).

-Estuviste recientemente en Estados Unidos participando de una gira y de la Annual Meat Conference. ¿Qué conclusiones te dejó esa experiencia?

Es un mercado donde las importaciones de carne están creciendo mucho de la mano del consumo interno que hay en Estados Unidos. Por primera vez podemos ver cómo los precios de la carne tanto en góndola como en los corrales suben por demanda del consumidor más que por restricción de oferta. En este caso se dan las dos cosas al mismo tiempo, pero la demanda está muy marcada.

La carne volvió a ser protagonista en las nuevas generaciones y en el consumo en general. Más de la mitad de la carne que se consume en Estados Unidos pasa por la línea de hamburguesas, es carne industrial, y ahí el volumen es enorme.

Lo que primero vimos es un mercado muy maduro, pero que en el caso de Argentina todavía está poco explorado porque históricamente estuvo abastecido por una cuota relativamente pequeña con relación al tamaño del mercado. Estados Unidos importa más de 2 millones de toneladas y puede llegar a importar cerca de 2,5 millones, algo muy parecido a lo que importa China.

Eso muestra que junto con China son los dos mercados capaces de absorber los grandes volúmenes que exporta el Mercosur.

Además, la conferencia estuvo muy enfocada en foodservice y retail. Se ve claramente todo el valor agregado que todavía tenemos para desarrollar en el concepto de marca, servicio y experiencia gastronómica. En Estados Unidos la carne ya no se percibe solo como un commodity, sino como una experiencia.

-¿Cómo estás viendo el uso de la nueva cuota adicional de Argentina hacia Estados Unidos?

Hoy se están pudiendo embarcar todos los cortes de la rueda dentro de esa cuota. Nosotros estamos operando de esa manera, por lo tanto, puedo confirmar que en la práctica eso está ocurriendo.

La lógica es destinar las 80.000 toneladas adicionales principalmente a carne para la industria y mantener la cuota tradicional para cortes de mayor valor.

También hay que entender que Argentina enfrenta un desafío importante, porque el mercado europeo hoy está pagando más de US$ 20.000 por tonelada, especialmente en el caso de la cuota Hilton. Eso genera un costo de oportunidad alto para entrar en otros mercados.

Al mismo tiempo, esta cuota adicional puede permitir que Argentina compita con mayor fuerza en el segmento industrial, donde Brasil, Uruguay y otros proveedores tienen una presencia importante. Cuando dos países ofrecen el mismo producto, pero uno tiene un arancel de 26,4% y el otro no, obviamente eso cambia completamente la ecuación comercial.

-¿Cómo ves la producción argentina en 2026 en este contexto de mayores oportunidades externas?

La recuperación del stock la veo bastante lenta. Hay varios factores que influyen. Uno es la falta de financiamiento para que el productor pueda retener. Argentina está atravesando un proceso de estabilización macroeconómica necesario, pero duro.

Hasta hace poco las tasas de interés eran muy altas y eso hace muy difícil cualquier expansión productiva de mediano plazo. Existe incentivo económico, pero el financiero todavía corre por detrás.

Además, hoy hay precios muy altos para el ternero y para la vaca de descarte, en parte también influenciados por lo que ocurre en Estados Unidos. Eso eleva el costo de reposición para el resto de la cadena.

Al mismo tiempo hay frigoríficos que están atravesando momentos complejos porque los costos crecen más rápido que los precios de exportación y el tipo de cambio está relativamente estable.

Probablemente terminemos el año con menos volumen exportable. El desafío será que ese volumen tenga más valor, porque hoy Argentina tiene más posibilidades de crecer en precio que en cantidad.

-¿Cómo estás viendo hoy el mercado chino?

China está en suba desde principios de enero y los precios vienen aumentando semana a semana. Los importadores chinos están viendo que hay cada vez menos volumen disponible para ellos y que Estados Unidos está creciendo como destino de exportación para varios países.

En el caso de Argentina, Estados Unidos ya se transformó en el segundo mercado después de China y esa tendencia va a continuar.

A eso se suma que habrá menos exportaciones de algunos proveedores importantes este año, como Australia o Brasil, lo que también contribuye a sostener los precios.

Ya estamos viendo niveles de precios similares a los de la burbuja de 2019. En ese momento era una burbuja; hoy parece más bien un nuevo nivel relativo de precios en el mercado internacional de la carne.

Soy bastante optimista. Creo que los precios van a seguir mostrando una tendencia alcista y que este año, e incluso el próximo, pueden ser muy buenos para la región.

FUENTE: World Beef Report (WBR)