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Los stocks de carne juegan en China y en Brasil ya comienzan a dejar de producir para ese destino

El mercado chino se apagó durante la última semana, con un volumen muy acotado de nuevos negocios desde la región y donde su principal proveedor, Brasil, comienza a apuntar hacia otras opciones.

Un operador del mercado chino dijo a World Beef Report (WBR) que el mercado estuvo “horrible la pasada semana” producto de una bajada “marcada de los precios”. En primer lugar, señaló el componente estacional. “El clima está cada vez más caluroso y el consumo de carne entró en temporada baja”, explicó, en línea con el menor dinamismo que suele observarse durante los meses de verano en el hemisferio norte.

A esto se suma una creciente presión financiera sobre los importadores y distribuidores. Según la fuente, algunas empresas enfrentan mayores restricciones de crédito y necesitan generar liquidez, lo que las obliga a vender mercadería a precios más bajos para recuperar capital.

El tercer factor es el elevado nivel de inventarios. “Las cámaras frigoríficas de los puertos ya están llenas de carne”, afirmó. En algunos casos, los operadores mantienen contenedores almacenados desde hace más de seis meses, situación que está incentivando ventas para reducir stocks y liberar espacio.

Un trader argentino manejó bids desde China por la vaca en 6 cortes a US$/t 6.300-6.400 CFR, y por rueda a US$/t 7.000, valores que están “muy lejos” de las aspiraciones que tienen los frigoríficos.

En la misma línea, un trader regional acotó que la principal competencia para las nuevas importaciones no proviene hoy de otros exportadores, sino del abundante producto ya disponible en China. Según explicó, para los importadores chinos resulta más conveniente abastecerse con mercadería ya nacionalizada porque es más barata, se entrega de forma inmediata y elimina el riesgo de fluctuaciones de precios durante el tránsito.

A este factor se suma un endurecimiento de las condiciones financieras. De acuerdo con el operador, algunas empresas estatales dejaron de financiar importaciones de carne vacuna, en una medida que tendría como objetivo respaldar la producción local.

Además, varios exportadores brasileños están exigiendo condiciones de pago más estrictas. “Los brasileños están pidiendo hasta 60% de adelanto”, indicó, ante el temor de comprometer negocios que luego puedan quedar afectados por la evolución de la cuota china (1,1 millones de tons), que se prevé se pueda agotar en julio.

“En este momento es muy complicado seguir vendiendo a China”, afirmó un exportador brasileño a WBR. Según la fuente, algunas empresas ya comenzaron a tomar medidas concretas. “Estamos dejando de producir para China y también de vender. Tenemos distribución local, no va a ser tan malo”, afirmó el exportador, señalando que la fortaleza del consumo interno brasileño está funcionando como una válvula de escape para cortes que hoy encuentran mayores dificultades en el mercado chino.

Otra fuente industrial brasileña indicó que su empresa dejará de producir para China a partir de la próxima semana. “Esta semana todavía producimos para China, pero la semana que viene ya cambiamos a otra realidad”, afirmó. Gran parte de ese volumen será redirigido al mercado doméstico brasileño, donde tanto la carne con hueso como la despostada mantienen una demanda firme. “Mucha de la mercadería la vamos a mover al mercado interno”, señaló.

Además, este frigorífico cuenta con algunos contratos ya cerrados para EEUU que comenzará a producir durante junio. Sin embargo, advirtió que las señales provenientes de ese mercado también son menos alentadoras. “Los feedbacks que hemos tenido de EEUU son bastante preocupantes, con poco interés e indicaciones de precios más bajos”, comentó.

Pese a ello, la combinación de una reducción de producción estimada en torno al 20%, las ventas al mercado interno y los compromisos ya asumidos con EEUU permitirían cubrir buena parte de la actividad de junio. La gran incógnita pasa por julio. “Si el precio del ganado afloja, tendremos una posibilidad de ubicarnos en otros mercados donde hoy no somos competitivos”, concluyó el exportador.

En tanto, un trader australiano comentó a WBR que el mercado chino atraviesa una etapa de menor actividad, aunque sin generar preocupación entre los exportadores que trabajan bajo programas de largo plazo. Según indicó, Australia ya habría utilizado cerca del 90% de su cuota, pero el impacto sobre los negocios ha sido limitado.

“Vemos a China bastante quieto, con precios levemente a la baja, pero todavía por encima de los niveles de principios de año y de gran parte de 2025”, comentó. En su caso, explicó que buena parte de las ventas corresponden a programas de carne grainfed, un segmento que ha mostrado menor sensibilidad a la discusión sobre la cuota.

FUENTE: Faxcarne