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Santa Fe quiere hacer punta en exportación bovina y comenzará a certificar la calidad de la carne

Mientras el consumo interno de carne vacuna sigue mostrando señales de debilidad, en Santa Fe decidieron mirar hacia afuera. El gobierno provincial reunió este lunes a frigoríficos, organismos técnicos, bolsas de comercio y funcionarios nacionales con la consigna de ordenar una estrategia común para que la provincia gane protagonismo en los mercados internacionales más exigentes y transforme a su industria cárnica en un jugador más competitivo en el negocio exportador.

El primer encuentro de la Mesa de la Industria Frigorífica fue encabezado por el ministro de Desarrollo Productivo santafesino, Gustavo Puccini, acompañado por el secretario coordinador de Producción de la Nación, Pablo Lavigne, y el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta.

En la mesa se sentaron más de diez plantas frigoríficas junto con representantes de organismos como Senasa, Conicet y la Assal, además de las bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe.

Uno de los puntos centrales del encuentro fue la firma de una carta de intención para que los laboratorios de ambas bolsas comiencen a certificar la calidad de la carne producida en la provincia.

La idea es generar un sello técnico que permita respaldar la calidad del producto santafesino ante compradores de mercados premium, especialmente en destinos como la Unión Europea y Estados Unidos, donde la trazabilidad y la consistencia del producto pesan tanto como el precio.

“Queremos visibilizar a nuestros frigoríficos y potenciar el comercio exterior, aprovechando las aperturas comerciales sin descuidar la trazabilidad y la calidad”, planteó Puccini durante la reunión. El funcionario recordó que durante 2025 en la provincia se faenaron más de 2,3 millones de cabezas bovinas, una cifra que ubica a Santa Fe entre los distritos más relevantes del negocio ganadero nacional.

Pero el impulso exportador no aparece en un vacío. Desde la provincia reconocen que la cadena atraviesa un escenario complejo por la caída del consumo doméstico. Según describió el ministro, durante 2025 el precio de la carne registró un incremento cercano al 70%, muy por encima de la evolución de los salarios, lo que terminó golpeando directamente sobre la demanda interna.

Ese panorama obliga a buscar nuevos destinos para sostener la actividad industrial. En la reunión se analizó que durante 2026 podrían abrirse nuevas oportunidades para la carne argentina, con 80.000 toneladas adicionales para el mercado estadounidense y hasta 8.500 toneladas más para el Mercosur con destino europeo. Para Santa Fe, el desafío es posicionarse rápidamente para capturar parte de ese negocio.

“La innovación, la trazabilidad y la sustentabilidad son un pasaporte innegociable para acceder a mercados premium”, sostuvo Puccini, que además reclamó previsibilidad para un sector acostumbrado a convivir con cambios bruscos en las reglas del comercio exterior. “La industria y los productores no pueden vivir con la incertidumbre de si se abren o se cierran mercados. Necesitamos reglas claras para crecer”, advirtió.

Desde Nación, Lavigne coincidió con ese diagnóstico y sostuvo que la creciente demanda global de proteínas puede representar una oportunidad concreta para la Argentina, siempre que el país logre aumentar volumen, eficiencia y capacidad de inserción internacional.

La nueva Mesa de la Industria Frigorífica funcionará como un espacio permanente de coordinación entre el sector público y privado. La intención oficial es alinear criterios sanitarios, reducir costos operativos y evitar superposiciones burocráticas. En ese sentido, uno de los avances mencionados fue el convenio entre Assal y Senasa para eliminar trámites duplicados y unificar controles en el transporte de carnes, un reclamo histórico de la industria.

FUENTE: Bichos de Campo