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Exportaciones de carne: hay un afloje en el ritmo de operaciones con China y Europa “entreverada” por la disputa del arancel

  • China

El mercado chino todavía no muestra una señal clara sobre cómo será la nueva dinámica de precios y demanda. Tras una fuerte recuperación en los valores de venta, el mercado está en plena transición y con un menor ritmo de negocios respecto a semanas previas.

Un trader regional advirtió un enfriamiento reciente en la actividad con China, tras varias semanas de fuerte dinamismo. “Los chinos están quietos, desaparecidos, perdieron el ritmo que veníamos teniendo”, señaló en diálogo con World Beef Report (WBR).

En cuanto a referencias, mencionó operaciones puntuales de shin & shank desde Uruguay en torno a US$/t 8.100 CFR, aunque sin continuidad en nuevos negocios. Según explicó, la cautela de los importadores responde a dos factores principales. Por un lado, el temor a que los precios sigan subiendo a niveles que el mercado no pueda convalidar. “Tienen miedo de que esto siga para arriba y después no lo puedan bancar”, resumió.

Por otro lado, pesa la incertidumbre sobre la cuota de importación de Brasil. “Están viendo qué pasa con Brasil, porque con lo que cargaron en marzo la cuota viene muy avanzada”, indicó.

En la misma línea, un exportador chileno comentó que el mercado se mostró “muy lento” la última semana, lo que dificultó el cierre de negocios.

“Hoy lo único que funciona es la vaca a EEUU, a China no dan los números. Los frigoríficos están perdiendo mucho dinero”, resumió un bróker argentino.

Por su lado, en negocios de nicho, un bróker destacó un renovado interés por programas diferenciados, en particular Angus terminados a 120 días desde Uruguay. “Hay mucha demanda. Compradores que estaban muy concentrados en Australia salieron a diversificar”, explicó.

Un operador del mercado chino informó que este lunes fueron suspendidas dos nuevas plantas exportadoras, una desde Brasil y otra de Nueva Zelanda. “Quizás esta noticia pueda generar una presión alcista sobre los precios”, especuló.

  • Europa

El reparto (o no) del arancel del 20% bajo la cuota Hilton desde el próximo 1º de mayo entre exportadores e importadores seguía generando distorsiones a la hora de fijar referencias en este mercado y disputas entre las partes para los nuevos negocios del set del rump & loin bajo ese contingente.

“Es un juego de mercado. La tarifa es del dueño de la cuota”, reconoció un importador. En el caso de Hilton —una cuota de exportación—, sostuvo que el beneficio tiende a quedar del lado del exportador. A la inversa, en esquemas como GATT, donde el acceso depende del importador, el margen adicional suele capturarse en destino. En ese sentido, relativizó la capacidad de los compradores —incluidos supermercados europeos, como trascendió— de anticipar o condicionar el resultado. A su juicio, todos los actores buscan capturar parte del diferencial, pero la lógica de la cadena termina imponiéndose. “Este es un negocio de márgenes de 3% a 6%, y ahora aparece un adicional de 20%. Pero esa plata, en definitiva, es del ganadero”, opinó. En ese esquema, el precio final al consumidor no necesariamente cambia, pero el valor se redistribuye hacia atrás, beneficiando en última instancia al productor.

Otra fuente de la intermediación citó el antecedente de lo ocurrido con cambios arancelarios en EEUU, donde la reducción de impuestos se trasladó casi completamente al valor del producto.

“Seguís pagando lo mismo, pero en lugar de pagarle al gobierno, se lo pagás al exportador”, explicó. En Argentina, también se ha manejo como una opción el reparto del beneficio 50%-50% entre importador y exportador, pero hoy el panorama sigue sin estar claro.

Es por ello que cuesta fijar un precio de referencia para el Hilton. Hay operadores que hablan de US$ 20.500 FOB para Argentina, sin considerar el reparto del beneficio arancelario, otros de US$ 22.000 y otros de US$ 24.000.

En el caso de Uruguay, una fuente de la importación manejó US$/t 19.000-19.500 FOB (sin reparto de arancel), mientras que en la industria uruguaya se habla de un piso de US$/t 22.000 en un contexto de una oferta prácticamente nula por el desplome de la faena.

FUENTE: Faxcarne