Argentina profundiza la relación comercial con Turquía y abre oportunidades para la exportación de carne halal
Argentina y Turquía intensificaron esta semana sus contactos comerciales luego de una visita de empresarios turcos a la provincia de Buenos Aires, en un movimiento liderado por la Cámara de Comercio Argentino-Turca que busca transformar el interés por el complejo agroindustrial en inversiones y exportaciones, especialmente de carne halal.
La acción, relevada por la propia Cámara y su presidente Özgür Yücel Demir, es relevante porque puede diversificar destinos para la producción ganadera argentina y atraer proyectos productivos con impacto regional.
La Cámara, creada en 2021 y con más de 100 empresas asociadas, actúa como puente entre compañías, organismos estatales y provincias de ambos países.
Durante la recorrida, la delegación turca inspeccionó establecimientos ganaderos, tambos y frigoríficos en localidades como Las Flores y Saladillo para evaluar la cadena productiva local y su capacidad de abastecer la demanda turca. “Fue una visita muy exitosa, se llevaron mucha información y una impresión muy positiva del sistema ganadero”, dijo Demir en el programa radial Chacra Agro Continental, según la Cámara.
El intercambio comercial bilateral ronda actualmente los 1.000 millones de dólares anuales en exportaciones e importaciones, y la Cámara considera que hay margen para aumentar ese flujo.
En la práctica, Turquía importa de la Argentina granos, cereales, legumbres y alimentos para nutrición animal; en sentido inverso, compra tecnología, autopartes, maquinaria y materiales como mármoles. El interés turco por la carne halal —producto con demanda sostenida en mercados musulmanes— aparece como una oportunidad lógica para profundizar ese vínculo.

La agenda de la Cámara combina promoción comercial con esfuerzos por atraer inversión extranjera directa. El objetivo es que empresas turcas no solo compren materias primas, sino que instalen proyectos productivos en la Argentina: desde feedlots y frigoríficos adaptados a normativas halal hasta iniciativas en energía, tecnología y minería.
“Argentina es un país inmenso que no se conoce del todo; cuando recorren las provincias se sorprenden por las oportunidades que hay”, afirmó Demir, subrayando el potencial territorial que ofrece el país para empresas que busquen establecerse.
El interés por la faena halal exige cumplimiento sanitario y certificaciones específicas. Aunque existen conversaciones entre la autoridad sanitaria argentina, Senasa, y sus pares turcos, Demir evitó asegurar una apertura inmediata para la exportación de ganado en pie: “Hay diálogo entre Senasa y las autoridades turcas, pero no lo veo como algo rápido”, declaró en la entrevista. Según la Cámara, el camino más factible a corto plazo es potenciar las exportaciones de carne halal ya faenada y certificada, modalidad que ya opera con otros destinos musulmanes y que demanda menor ajuste logístico y sanitario que la exportación de animales en pie.
El recorrido por Buenos Aires permitió a empresarios turcos comprobar la estructura productiva argentina: intensidades de pastoreo, sistemas de engorde, capacidad frigorífica y trazabilidad. Esos factores son clave para que Turquía evalúe no solo compras puntuales de carne o insumos, sino también la conveniencia de inversiones sobre cadena de valor locales.
La Cámara advierte que una mayor presencia de empresas turcas en la Argentina podría generar sinergias tecnológicas y mejorar la incorporación de valor agregado en origen, reduciendo la dependencia de exportar solo commodities.
Además del componente productivo, la relación bilateral tiene potencial en logística y servicios. El intercambio actual incluye importaciones de maquinaria agrícola y autopartes desde Turquía; ampliar la cooperación implicaría mayor transferencia tecnológica y encadenamientos industriales.
La Cámara prevé que misiones comerciales, ferias sectoriales y la articulación público-privada serán herramientas centrales para acelerar ese proceso, con foco en provincias que pueden ofrecer ventajas competitivas en espacio, mano de obra y materias primas.

Desde el punto de vista comercial, los analistas de la Cámara estiman que para crecer hacia un intercambio más profundo hace falta consolidar acuerdos sanitarios, protocolos de certificación halal y canales de financiamiento que faciliten inversiones.
La coordinación entre el sector privado y organismos públicos —a nivel nacional y provincial— aparece como condición necesaria para viabilizar proyectos a escala. En ese marco, la actividad de la Cámara se orienta a facilitar contactos, asesorar sobre requisitos regulatorios y promover rondas de negocios que conecten productores argentinos con compradores e inversores turcos.
El foco en la carne halal también responde a una demanda global en expansión: Turquía es uno de los principales importadores mundiales de ganado en pie y un comprador importante de insumos para alimentación animal, como maíz y soja. Aprovechar esa demanda mediante carne faenada y certificada permitiría a la Argentina mejorar precios y diversificar mercados sin depender exclusivamente de rutas tradicionales. No obstante, el éxito de esa estrategia dependerá de la capacidad del sector local para adaptar procesos, asegurar trazabilidad y cumplir con certificaciones exigentes por parte de compradores musulmanes.
La Cámara proyecta que, si se consolidan los contactos y se viabilizan inversiones productivas, la balanza bilateral podría superar las cifras actuales. Para ello, la institución apuesta a intensificar la presencia en ferias internacionales, promover misiones inversas y apoyar a empresas argentinas interesadas en instalarse en Turquía. Según Demir, la percepción turca sobre el potencial argentino cambia cuando los actores recorren las provincias y ven la escala de recursos disponibles.
En la dimensión laboral y social, la llegada de inversión turca en frigoríficos o feedlots podría generar empleo regional y activar economías locales, pero también exigiría estándares laborales y ambientales que las autoridades deberán supervisar. La Cámara se muestra dispuesta a mediar en esos procesos y a facilitar la adaptación de proyectos a marcos regulatorios locales y a normas internacionales.
En síntesis, la actividad reciente de la Cámara de Comercio Argentino-Turca y la visita de la delegación turca a la provincia de Buenos Aires consolidan expectativas: hay interés real por la producción agroindustrial argentina y un potencial concreto para impulsar exportaciones de carne halal y atraer inversiones productivas.
El paso siguiente será avanzar en acuerdos sanitarios y en proyectos concretos que transformen ese interés en flujos comerciales e inversiones sostenibles, afirmó la Cámara y lo reflejó Infobae al difundir las declaraciones de la entidad.
FUENTE: Agroempresario