La carne y el acuerdo con los Estados Unidos: un avance importante, con condiciones y límites
La nueva cuota de 80 mil toneladas sin aranceles es una señal política fuerte y una oportunidad concreta para la carne argentina. Sin embargo, su verdadero impacto dependerá de que se vuelva permanente y amplíe su alcance más allá de los recortes. Los detalles de la operatoria y cómo podría cumplirse.
La semana pasada se firmó un acuerdo comercial amplio entre la Argentina y los Estados Unidos, que no incluye a la carne vacuna.
Para compensarlo, y en función de las negociaciones mantenidas por varios meses, el presidente Trump firmó el viernes una proclama presidencial por la que otorga una cuota de 80 mil t peso producto a la Argentina, sin aranceles, con vigencia durante 2026.
La cuota se debe cumplir sin exceder las 20 mil t por trimestre. Para el primero, se considerará el volumen ingresado a la aduana desde el 13 de febrero al 31 de marzo, siendo los demás, trimestres calendario.
En la proclama se define una posición arancelaria y se nombra la carne como “trimmings” magros, es decir, recortes de carne de la despostada, con bajo nivel de grasa, que se destinan mayoritariamente para picar, a partir de lo cual se producen hamburguesas, rellenos de diferentes comidas, tales como empanadas, burritos, tacos, pastas, “toppings” para pizza e, inclusive, su venta directa al público.
A pesar de esta especificidad, siguen las conversaciones entre funcionarios de ambos gobiernos para analizar la posibilidad de incluir otros productos, inclusive cortes de mayor precio, entre los beneficiados por esta nueva cuota.
Ésta es adicional a la cuota de 20 mil t, otorgada en 1994, en el marco de la Ronda Uruguay del entonces GATT, con aranceles insignificantes, y que se ha usado regularmente mientras la Argentina tuvo acceso sanitario a ese mercado (de 1997 a 2001 y de 2017 hasta ahora).
En los considerandos de la proclama se apoyó la decisión en el aumento del precio de la carne a causa de la baja del stock por políticas anteriores y sequía.
Si bien una vez que se aclaren los aspectos faltantes, se podrá informar acabadamente los detalles, eso no quita que no se puedan ir sacando algunas conclusiones:
La firma del acuerdo comercial con EE.UU. es muy importante dados los pocos avances en la materia de la Argentina, y del Mercosur, por mucho tiempo.
Se necesitan seguir dando los pasos necesarios para incorporar la carne vacuna en ese entendimiento.
Es un privilegio haber recibido una cuota de 80 mil t de carne en EE.UU., especialmente en la coyuntura mundial actual.
Pero es indispensable que sea algo permanente. Se podrá repetir para 2027, en forma anual, de mantenerse la voluntad política, pero habrá que avanzar para darle continuidad.
Si la cuota fuera exclusivamente para recortes de carne, posiblemente la Argentina no podría cumplirla. También habrá que pensar que las 20 mil t del primer trimestre, quedarán incumplidas en buena medida, ya que hay tiempo hasta fin de febrero para que lleguen a puerto estadounidense antes del 31 de marzo.
Si la cuota tuviera un carácter permanente y pudiese ser usada por cualquier tipo de carne, tendrá un efecto importante sobre el sector de la carne argentino.
Tampoco se trata de que represente un ingreso “adicional” de USD500 millones, que resultan de multiplicar las 80 mil t por el precio medio de exportación a ese mercado. En primer lugar, porque la Argentina no va a producir ese volumen en forma adicional de la noche a la mañana. Entonces, buena parte de los envíos se harán a partir de desvíos de los actuales destinos, sea de China, del mercado interno o de otros mercados buscando mejores precios.
Una parte adicional serían los USD50 millones que la carne argentina ahorraría y que fueron pagados en forma de aranceles el año pasado por las 25 mil t que fueron a ese mercado por encima de la cuota de 20 mil, lo que está gravado al 26,4%.
En caso de que la nueva cuota fuera para recortes, la estrategia que debería usar el país es concentrar el envío a través de la nueva cuota para ese producto, reservando la cuota permanente de 20 mil t para los cortes de mayor valor.
FUENTE: Valor Carne