El levantamiento del embargo europeo a la carne vacuna brasileña podría extenderse hasta 2027. Italia se ofrece como mediadora
La UE prevé enviar auditores para verificar el cumplimiento de las nuevas exigencias sanitarias antes de evaluar la reapertura, pero aún no fijó fecha para la inspección.
El bloque europeo ya señaló al gobierno brasileño que realizará una auditoría presencial en la cadena de carne vacuna antes de considerar el retorno de las importaciones, suspendidas desde el 3 de septiembre. Sin embargo, todavía no hay fecha definida para la inspección.
La situación de la carne vacuna es más compleja que la del pollo y la miel, cadenas en las que una auditoría reciente tuvo evaluación positiva: en el caso de los bovinos, la UE exige comprobar que el animal cumplió los estándares sanitarios requeridos durante todo el período entre el nacimiento y la faena, lo que amplifica significativamente el desafío de trazabilidad.
El gobierno brasileño presentó un protocolo específico para el mercado europeo que incluye visitas a los establecimientos, verificación de los planes de manejo e inspecciones de los rodeos.
Según la Abiec, todos los productores habilitados para exportar a la UE adhirieron al protocolo. También se establecieron nuevas responsabilidades para los frigoríficos, con controles sobre el origen de los animales, mantenimiento de registros y bloqueo de lotes cuando se detecte pérdida de elegibilidad.
Aun así, no hay plazo oficial para la reapertura, y fuentes vinculadas a las negociaciones consideran posible que la suspensión de la carne vacuna se extienda hasta al menos la segunda mitad de 2027.
El canciller Antonio Tajani visitó Brasil acompañado de una delegación de cerca de 100 empresas y defendió una salida negociada al bloqueo sanitario europeo, en vigor desde el 3 de setiembre.
El ministro de Relaciones Exteriores de Italia afirmó que su país está dispuesto a trabajar por la reducción de barreras comerciales y la facilitación de las relaciones económicas con Brasil. “Los problemas se resuelven con el diálogo. Estamos aquí para dialogar”, dijo Tajani antes de participar de un encuentro en la Federación de Industrias del Estado de San Pablo.
El canciller reconoció que las diferencias entre las normas sanitarias pueden generar fricciones comerciales, pero planteó que Italia puede ayudar a aproximar a las partes dentro del marco regulatorio europeo. “Si podemos darle una mano a Brasil, lo haremos siempre respetando las reglas europeas”, señaló.
La suspensión de las importaciones de carne vacuna y otros productos de origen animal brasileños por parte de la UE entró en vigor el 3 de setiembre, con base en cuestionamientos sobre el control del uso de antimicrobianos en la producción pecuaria. Brasil respondió con un comunicado conjunto de los ministerios de Agricultura y Relaciones Exteriores que dejó abierta la posibilidad de represalias comerciales si las negociaciones no avanzan.
FUENTES: Valor Económico y Times Brasil